
Se llama George Roger Waters. Roger Waters. Nacido el 6 de septiembre de 1943, natural de Surrey. Su padre, Eric Fletcher Waters, fue maestro de escuela, cristiano y pacifista. Precisamente, por pacifista, en los primeros años de la guerra mundial fue conductor de ambulancia. Luego abandonó el pacifismo por causa de la militancia comunista, se enroló en el ejército y murió en combate en Italia en el año de 1944. Roger apenas contaba con cuatro meses de edad. Su madre, a raíz de esa muerte, se llevó a sus dos hijos a Cambridge. Allí Roger pasaría su niñez y su juventud, allí conocería a David Gilmour por las calles de la ciudad, y a Syd Barrett en unas clases de arte que tomaría para paliar el cerrado sistema educativo que le sofocaba. Roger era excelente deportista, pero no se sentía a gusto con los estudios. Le chocaba la estricta disciplina de su escuela, todo aquel acoso de los alumnos mayores y de los profesores. Quería salir corriendo, quería dejar los estudios.
En 1963 estaba en Londres estudiando arquitectura en el Regent Street Polytechnic. No tenía gran amor a los estudios, pero sí formó una banda con el baterista Nick Mason y el tecladista Rick Wright; él tocaba el bajo y cantaba. Al poco tiempo, Syd Barrett se unió, y la banda que en un principio se llamó Tea Set pasaría a llamarse Pink Floyd en el primer álbum. Syd Barrett no duró como líder de la banda más allá de este trabajo inaugural, y pronto Waters fue tomando el lugar predominante. Ya para 1973, con The Dark Side of the Moon, Waters se había hecho del dominio total de la banda. Por supuesto, no faltaron las discusiones, los reconcomios y las guerras de egos. Este disco, The Dark Side of the Moon, se convirtió en un hito en la historia de la banda. Se hizo más popular aún y musicalmente marcó un nuevo camino, donde ya se asentaba un sonido propio mezcla de jazz, blues, rock y sicodelia. Aquel álbum conceptual, que se trataba temas como la enfermedad, la locura, el conflicto, las drogas (Syd Barrett dejó una huella imborrable en sus vidas), estaba totalmente centrado por la mente de Roger, quien ya para entonces estaba en pleno momento creativo, pero también egocéntrico.
En 1975 vendría Wish You Were Here, donde también la añoranza a Barrett se halla muy presente. De hecho, el tema «Shine on You Crazy Diamond» está directamente relacionado con Barrett. La historia cuenta que cuando estaban grabando esta canción, Barrett se apareció en el estudio: gordo, calvo, la cejas afeitadas, distante, fantasmal. Roger, dicen, lloró al verlo.
En 1977 vendría Animals, basado en Rebelión en la granja de George Orwell, una metáfora del poder corrupto a través de un bestiario campesino constituido por cerdos, perros y ovejas. Y en 1979 saldría su undécimo albúm, The Wall. Ya para este momento todos los miembros de la banda vivían fuera de Inglaterra, en la banca rota, asediados por deudas a causa del quiebre de la compañía que solía administrar sus gastos y que desapareció dejándolos sin un centavo.
Con The Wall, Roger se había alzado como el amo y señor de la banda, a pesar de la banda misma. El concepto es totalmente de él y, aunque no superó en ventas The Dark Side of the Moon, es quizás su álbum más representativo, y el que, además, tiene película.
The Wall (el álbum) es una ópera de rock progresivo que nos muestra el tránsito oscuro de una estrella del rock de nombre Pink, quien se va hundiendo paulatinamente en las drogas y termina construyendo una pared alucinógena entre él y el mundo. En este disco, Roger recurre a sus temas acostumbrados: la guerra, la pérdida del padre en la guerra, las drogas, la fama, la alienación, la educación escolar obtusa, el poder y la corrupción del poder. Es sin duda unos de los discos dobles más importantes de la banda y uno de los más influyentes en la historia del rock, la cima creativa Roger, quien saldría de la banda en 1985, luego de una disputa legal con el resto de la banda. Los otros miembros se quedaron con el nombre Pink Floyd, pero Roger consiguió quedarse con casi todos los temas de The Wall. Pero antes de su salida, en 1982, el cantante y bajista pudo ver realizado otro de sus sueños: la realización de The Wall en el cine bajo la dirección del gran Alan Parker.
Hoy en día, Roger Waters lleva dos años girando con The Wall Live, un espectáculo grandioso que ya ha recorrido medio mundo, con más de cien presentaciones. El motivo: los treinta años del lanzamiento del disco. Actualmente se encuentra por los lados de Sur América y Brasil; luego México y Estados Unidos. Roger no descansa. Dirá que bastante le costó aquel tremendo acto creativo.
Este mes, Max se enorgullece en presentar, Pink Floyd The Wall. No te lo pierdas este viernes 20 de abril. Reinventa, reimagina… Descubre Max.
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