Side by Side, o Neo preguntándose por los artesanos

por max 10. diciembre 2013 15:37

 

Es curioso: aquel actor que interpretó a Neo en la trilogía de The Matrix, algún día se preguntó por el futuro del cine analógico. O bueno, del film, del formato 35 mm y todos los otros formatos que vienen en rollos. Keanu Reeves, uno de los actores que mejor representan en el mundo la metáfora del ser digital, de ser virtual, fue quién se preocupó. A Neo le importó saber y preguntó.

¿Estamos ya listos con el film? ¿Murió el cine, la película del cine? Así pensó y luego salió a preguntarle a los grandes, y después montó un documental que se titula Side by Side (2012). Fue Reeves el productor y el entrevistador, y el director Christopher Kenneally.

Los entrevistados, nada más y nada menos que David Lynch, Martin Scorsese, Steven Soderbergh, David Fincher, Robert Rodríguez, James Cameron, Danny Boyle, entre otros.

¿Qué respondieron? Pues tal como lo indica el nombre del mismo documental, parece haber un pensamiento allí paralelo. Cierta resistencia pero a la vez una total aceptación de los nuevos formatos, de sus posibilidades, de sus nuevas puertas. También la nostalgia se asoma y la palabra «arte» abre sus puertas. Bien lo sabemos, el arte siempre tiene una vertiente de significados que se detienen en la idea de lo artesanal. De ese trabajo dedicado, detallista, sereno que implica la cosa hecha a mano. En Side by Side ese tema «artesanal» está allí y se confronta a los cineastas para generar en ellos una especie de remordimiento de conciencia, digamos, una especie de nostalgia o paraíso perdido que les sigue taladrando la mente a pesar de haberse abierto por completo al cine digital. Neo vino del futuro y trajo sus preguntas, y los artistas respondieron. En este documental, están sus respuestas.

Side by Side, este martes 10 de diciembre.

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Machete, o un muchachito reformado llamado Danny Trejo

por max 25. abril 2012 06:06

 

Alguna vez Danny Trejo entró a una licorería con una granada en la mano, y así asaltó la licorería. Era un muchachito entonces. Pero no un muchachito de pecho. A los ocho años ya fumaba marihuana. A los doce se inyectaba heroína. Y era además ladrón y pendenciero. Terminó por ser huésped de todos los correccionales de Los Ángeles. Un hijo de mexicanos, un hijo de la pobreza, un hijo de la delincuencia más, uno más, en aquella inmensidad norteamericana. No obstante, Trejo nunca imaginaría que los puños le ayudarían a salir del abismo. Porque así fue: aprendió a pelear en las calles del Valle de San Fernando, y con el tiempo pensó que podía dedicarse al boxeo. Ya en la cárcel de San Quintín se fajó a aprender en serio, y terminó siendo campeón de peso ligero de las prisiones. En ese camino hacia la sanidad mental y corporal que requiere el boxeo, también decidió dejar las drogas. Se metió en un programa de doce pasos y se rehabilitó. Ya con la confirmación de que era impotente ante las drogas, ya consciente de que la vida es un día a la vez, Trejo salió a las calles y se convirtió en un activista de la sobriedad. Consejero espiritual, digamos, de personas que abusan de las drogas. En esos asuntos andaba cuando arribó al set de Runaway Train (1985) de Andrei Konchalovsky. El director se dejó fascinar por el aspecto de Trejo (alto, fornido, lleno de tatuajes e increíblemente feo) y lo contrató para un pequeño papel en la película. También le ofreció una paga para que enseñara a boxear a los actores. A partir de ese momento, Trejo se empezó a relacionar con el cine. O el cine con él. El asunto es que apareció en varios filmes como Desperado, Heat, Con Air, From Dusk Till Dawn, entre otros tantos. Si usted va a la biografía de Danny Trejo en Internet Movie Data Base (Imdb) verá que aparece como participante en 228 películas. Mal no le ha ido, pero mejor le empezó a ir cuando conoció a Robert Rodríguez en Desperado. A partir de allí no han dejado de trabajar juntos; mucho menos cuando descubrieron que eran primos lejanos. No obstante, su primer rol protagónico le vino a los 66 años, cuando tuvo la gran oportunidad de encabezar el reparto del film Machete (2010), dirigida por Ethan Maniquis y el mismo Rodríguez.

Machete es toda una alabanza a la violencia excesiva y al explotation, un viaje alucinado al centro de un mundo crudo, agresivo y despiadado donde un ex agente del FBI, Machete Cortez (por supuesto, Danny Trejo) toma la justicia en sus propias manos, y lo hace de la manera más sangrienta posible. La diferencia en todo esto con otros filmes parecidos: que ya no estamos frente a un Charles Bronson, sino frente a un Danny Trejo. Danny Trejo —O Machete Cortez— es el primer héroe mexicano del explotation. Él mismo lo ha dicho: «Es un honor el poder ser el primer superhéroe mexicano. Y no tuve que llevar leotardos.» Ese es Danny Trejo, un actor duro, de pocas palabras, lleno de tatuajes, feo y con cara de no tener ningún amigo, así hayan trabajado en su primera película protagónica Jessica Alba, Lindsay Lohan, Michelle Rodríguez, Steven Seagal, Don Johnson, Cheech Marin y hasta Robert De Niro. Pero, ¿y quién no quiere conocer a este tipo con cara de súper malo que en realidad es todo un muchachito reformado?

Machete, este viernes 27 de abril. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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