Sound of Noise, o la música subversiva

por max 10. mayo 2012 08:43

 

El col legno (el acto de golpear o rozar la cuerda con el dorso del arco) de Berlioz en la Sinfonía fantástica; las sierras ondulantes de Tom Waits; John Cage y su piano preparado, o sus 4 minutos y 33 segundos de silencio que se hacían en la sala para escuchar la musicalidad del sonido ambiente; la percusión urbana, cuyo ejemplo más conocido es Stomp o Blue Man Group; y hasta la música con vegetales (sí, con vegetales) de la Vienna Vegetable Orchestra… Sin duda, la música está en todas partes. De hecho, el mismo Cage llegó a decir: «Donde quiera que estemos, lo que oímos es mayormente ruido. Cuando lo ignoramos, nos molesta. Cuando lo escuchamos, lo encontramos fascinante.» Así como fascinante también resulta Sound of Noise (2009), un film sueco dirigido por Ola Simonsson y Johannes Stjärne Nilsson, que nos lleva a un mundo de sonidos o de musicalidades conspirativas, revolucionarias, subrepticias y provocadoras bajo la figura de una banda de seis percusionistas enmascarados que irán haciendo su performance por toda la ciudad. El asombro, la maravilla de representar en lugares no tradicionales, incluso «sagrados», es algo fundamental para la cinta. No sólo la utilización de los objetos cotidianos y la producción de música con ellos, será importante, sino que a esto se suma el espacio. La música es de todos porque se puede hacer música donde sea. Realmente no pertenece al recinto académico, ni al estudio de música ni a la tarima de la estrella de rock. La música puede estar en todas partes, y por ello, el espacio en este film también es vital. La ruptura del espacio representativo para hacer que todo sea representación, que todo espacio pueda ser y hacer arte, incluso esos lugares «prohibidos» por el poder; lugares solemnes y sagrados. La música de Sound of Noise se convierte así en una herramienta anarquista, terrorista digamos, según el ojo del poder y de la correcta ciudadanía. Tras la pista de estos delincuentes tan particulares, se va, nada más y nada menos, que Amadeus Warnebring (Bengt Nilsson), un policía con absoluta nulidad de oído musical; alguien, que sin duda, detesta a la música, viniendo sobre todo de una familia de músicos prominentes, donde él es el único que no ha destacado en esa área. Un policía representante de los poderes, de los conciliábulos, de las pequeñas cofradías.

Sound of Noise es una comedia original, un musical policial, cabe anotar, que nos hará pasar un buen rato con esta excelente combinación de música «callejera», espacios e instrumentos no tradicionales y comedia. Un film sin grandes costos que nos sumerge en una experiencia distinta, brillante, finamente ejecutada. Si hay algo grande en esta cinta es, sin duda, la creatividad y el arte de sacar música de todas partes.

Sound of Noise, este domingo 13 de mayo. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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