Polisse, o el crudo mundo del maltrato al menor

por max 12. abril 2013 07:16

 

¿Cómo hace para resistir quien se enfrenta día a día a una de las peores oscuridades de la humanidad: el maltrato a los niños? Esa parece ser la pregunta que se hace la directora, guionista y actriz francesa que alguna vez fuese la mujer de Luc Besson y que se ha dado conocer bajo el único nombre de Maïwenn.

Primero, según se cuenta, ella vio unos documentales sobre el maltrato infantil (los documentales de Virgil Vernier), luego, decidida a hacer un trabajo al respecto, solicitó pasar un tiempo en la unidad especial para el maltrato al menor edad de la policía de París. La experiencia que allí tuvo se reflejó en el guión que luego completaría la también directora, actriz y guionista Emmanuelle Bercot, y que más tarde sería Polisse (2011), un film mosaico, totalmente coral, en el que nos adentramos en las casas, los secretos, las inocencias y las oscuridades que se mueven en torno al mundo del maltrato a los menores de edad. Pederastas, carteristas niños, padres maltratadores, la violencia sexual de los adolescentes, chicos que a pesar del maltrato sienten afecto por quien los ha dañado («él era bueno conmigo»), todo esto y más ven los policías que trabajan para ese departamento. Sus vidas se mantienen allí, en un equilibrio precario que, como este film, se mueve entre la ficción y la realidad. Porque es así, la directora nos aporta una cinta que se mueve entre ambos mundos, entre el escenario imaginado y el documental. Esa ficción funciona como una pared, como una manera de ser testigo de lo terrible. La ficción, como siempre nos ayuda a mantenernos vivos. No obstante, la pared de ese mundo precario se resquebraja cuando aparece una fotógrafa y periodista ministerial (la misma directora) encargada de documentar la actividad de estos policías. El segundo largometraje de Maïwen, que nos recuerda un tanto aquella ínclita seria policial The Wire, se adentra así en este mundo donde no cabe más que un realismo crudo, pero lo hace, a pesar del estilo documental, aportando una muy acertada y trabajada estética del cine policial. El alma soporta hasta donde soporta. La ficción es la herramienta para conocer y luego concientizar las facetas del mal que los hombres obramos y vivimos.

Polisse, obtuvo el premio del Jurado en Cannes, y podrás disfrutarlo este domingo 14 de abril. Realismo crudo, ficción como salvación, vidas al borde. ¿Qué ves cuando ves Max?

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Three Quarter Moon, o la luna del medio

por max 7. febrero 2013 08:18

 

Three Quarter Moon (2011) del director alemán Christian Zübert, nos presenta a un muy amargado conductor de taxi de nombre Hartmut Mackowiak, interpretado por Elmar Wepper (un actor conocido de sobra en la televisión alemana), quien anda dando vueltas por Nuremberg, apesadumbrado profundamente, pues su esposa lo ha dejado después de treinta años por el elegante conductor de un Volvo. Así, no hace más que quejarse de su infortunio, y además, de los inmigrantes que llegan a su país. Cierto día, se atraviesa en su vida una niña de seis años de nombre Hayat. La niña es, nada más y nada menos, que turca. En el primer momento, Hayat va acompañada de su madre, una cantante de crucero, que pondrá a la niña bajo el cuidado de la abuela, mientras ella termina su temporada de trabajo. La abuela de la niña, por supuesto, vive en un barrio de inmigrantes. Hartmut va tan copado de su propia rabia, que no para de hablar mal de los extranjeros. La madre de Hayat, horrorizada, lo llama «nazi». La niña, por supuesto, no tiene idea de lo que eso significa. Cuando su abuela colapse, y ella quede sola en medio de una ciudad desconocida, recordará al señor «Nazi», el único alemán que ha conocido, y se le montará de inmediato en el taxi a las afueras del hospital donde han llevado a su abuela sumida en el coma. Acá, por supuesto, comienza el drama y la comedia en torno a estos dos personajes que, por muy diferentes que parezcan, en el fondo parecen enfrentar una crisis muy parecida. Ambos, no cabe duda, están solos en el mundo, y dentro de esa soledad, los dos establecerán una relación que ocupará un espacio particular, que no es oriental ni occidental, que no es ni la luna de acá ni la de allá, sino una luna del medio, una luna que no se va a los extremos. Allí, dentro de ese lugar, cada quien aprenderá de la cultura del otro, dados además a una especie de mayeútica socrática donde se explorarán los asuntos de la vida, de la muerte y del amor. Porque esta historia, para dar un salto de Sócrates a Platón, es sobre el amor, sobre el amor que surge de la amistad y de la comprensión de los seres humanos entre sí.

Claro está, el tema de un viejo amargado que se deja ablandar por una niña o un niño, no es nada nuevo. Podemos pensar en Kolja, película checa dirigida por Jan Sverák, ganadora además del Oscar a Mejor Película Extranjera en 1997. O también en Léon, de Luc Besson, que es de 1994. Y podemos seguir nombrado si quisiéramos. Pero la vuelta que le da Christian Zübert a su trabajo tiene que ver con la Alemania contemporánea, con esa relación de hoy en día entre alemanes y turcos. De hecho, la esposa de Christian Zübert es turca, y es allí, en ese intercambio, en ese choque, en esa convivencia amistosa es donde se centra el director.

Three Quarter Moon, este viernes 8 de febrero. Diferencias, igualdades, lunas en cuarto creciente, amistad, comprensión. ¿Qué ves cuando ves Max?

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Se termina el ciclo de cine de Bollywood con Dhoom

por max 27. enero 2012 10:28

 

De The Wild One (1953) para acá, las motos son todo un tema cinematográfico. Quizás la generación beat tuvo con ver ello, con esa salida a las carreteras de América. Posiblemente la imagen de Marlon Brando pese más que cualquier intelectual. También está Easy Ryder (1969), pero tampoco la cosa es para tanto. Por supuesto, tenemos Torque (2004), que motos le sobran, y la serie Taxi (1998, 2000, 2003, 2007) producida por Luc Besson, que está repleta de taxis, claro está, y que al parecer fue, desde sus primeras entregas, la verdadera inspiración del director Sanjay Gadhvi, hijo de Yash Chopra, el Midas de Bollywood, para realizar Dhoom (2004), un film de acción, lleno de motos, disparos, persecuciones y robos. Hijo de gato caza ratón, y con este film Sanjay Gadhvi lo demuestra, pues Doohm fue una de las películas más taquilleras del 2004 en la India. Por supuesto, no sólo hay motos y acción, también hay bailes y canciones llevadas por el ritmo de la música electrónica.

Dhoom, cerrando con broche de oro el ciclo de cine de Bollywood que nos trajo Max este mes. Disfrútala el lunes 30 de enero. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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