
Una comedia, Ken Loach (The Navigators, Carla's Song, Riff-Raff, Family Life, The Wind That Shakes the Barley, entre otros) nos trae una comedia. ¿Que por qué hago tanta insistencia? Pues bueno, porque Loach es uno de esos pocos directores europeos (es británico) que se ha resistido a Hollywood. Como buen europeo de izquierda, Loach aboga por un realismo socialista en su cine. De allí que una comedia le resulte rara, casi un asomo de traición a sus ideales. Pero no, con Buscando a Eric (Looking for Eric, 2009), Loach hizo una comedia a su manera. Una comedia con un profundo toque humano, social y solidario. Así es Loach, siempre se preocupa por la gente, por el pueblo, dirían nuestros socialistas latinoamericanos. Y por supuesto, Loach necesitaba un buen lugar para el encuentro de la solidaridad y la frescura de la comedia. Ese espacio para estar con la gente y mostrar su alegría, para un inglés socialista, para un español socialista, para un argentino socialista, es el campo de futbol. El campo cultural donde va la gente a unirse por una gran idea, por una gran emoción. Ese lugar que despierta pasiones, que se lleva muy dentro. El futbol es como el alma, es un alma afuera y sobre la grama y con dos arquerías. Sí, verdad que también en ese campo se engendran odios y violencia, pero de eso no quiere hablar Loach, hacia allá no quiere ver. Loach prefiere la epopeya de los hombres que se superan a través del futbol. Recordemos que muchos grandes astros del balón pie han tenido orígenes humildes, han salido de grupos sociales marginados por su raza, su cultura y su nivel económico. Recordemos también que en el campo los hombres, los once jugadores, a pesar de sus diferencias se unen para lograr un solo objetivo. El futbolista es un héroe, y como todo héroe forma parte de un colectivo.
Eric Cantona es uno de esos héroes. Mitad sardo, mitad español, nacido en Marsella (no es parisino pues) de una familia humilde, Cantona es el vivo ejemplo de hombre que se ha superado. Y no sólo eso, también fue un gran jugador. Y no sólo eso, era (o es) todo un personaje. Recordemos que Cantona le propinó una patada de kárate a un fanático en un campo de futbol en 1995 cuando jugaba para el Manchester United. Cabe destacar que la patada al hincha Matthew Simmons no fue gratuita. Simmons le estuvo agrediendo con comentarios racistas, y Cantona no se aguantó. Simmons, se supo luego, era un delincuente con prontuario. Aunque Cantona fue suspendido por nueve meses y se le sancionó con trabajo comunitario, quedó como todo un paladín ante las injusticias del racismo. Pero su fama no la constituye una simple patada. Cantona fue, sin duda, un gran futbolista y muchos lo consideran un hombre que se piensa las cosas de la vida, un «filósofo», le dicen algunos. «Dejé de jugar futbol a los 30, porque perdí mi pasión por el deporte. Mientras siga sintiendo la gran pasión que siento por el cine, continuaré haciendo filmes. Si llego a aburrirme, haré alguna otra cosa.» Así declaró Cantona alguna vez. Y ahí lo tenemos, con unos quince filmes en su haber como actor, y con unos cuatro más en realización. En Buscando a Eric, Cantona se interpreta a sí mismo. Es decir Eric Cantona es Eric Cantona, pero lo es en la mente de otro Eric (Steve Evets), un cartero aficionado al futbol con sobrados problemas existenciales. A los cincuenta, para este Eric, la vida no es lo que imaginó. Su segunda mujer no aparece por ninguna parte (acaba de salir de la cárcel pero no regresó a casa) y además tiene serios contratiempos con sus hijastros, que involucran maternidad, irrespeto y tratos con pandilleros. Con una situación así, no es de extrañar que el cartero Eric necesite ayuda, o por lo menos, algún consejo. Y es allí donde a Eric se le aparece el otro Eric. Nada más y nada menos que el duro de Eric Cantona, quien empieza a mostrársele en un juego de alucinaciones muy cuerdas, o muy lógicas, o muy equilibradas, por decirlo así. Por supuesto, para un director como Loach, Cantona, el futbol, las pandillas, el hombre de clase media, todo esto resulta una perfecta oportunidad para hablar de los temas que le interesan, del hombre común, de la sociedad, de la solidaridad. La comedia, para cineastas como Loach, es otra forma del arte.
Buscando a Eric, este martes 15 de marzo. Descubre Max.
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