Sangre Simplemente Sangre, o Zhang Yimou y los Coen fueron a la ópera china

por max 7. diciembre 2011 08:27

 

Estamos ya familiarizados con la costumbre occidental —hollywoodense— de adaptar filmes asiáticos para el público de estos lados. No obstante, el director Zhang Yimou (o Yimou Zhang, como prefieras) realiza con Sangre Simplemente Sangre (A Woman, A Gun And A Noodle Shop, 2010) el proceso inverso, y obsequia su versión asiática de Blood Simple (1984), ópera prima y genial de los hermanos Ethan y Joel Coen. Zhang Yimou ha declarado que es fanático del cine de los Coen, y que desde la primera vez que vio Blood Simple se sintió profundamente admirado y pensó en hacer alguna vez una adaptación. Siempre tuvo la idea en mente, hasta que un día se propuso hacerla, pero con una variante: ambientar la historia en la antigüedad china. No se trata de un capricho: mover la trama a ese momento histórico le permite al cineasta tomar elementos de la ópera de Pekín, o de la ópera china de ambientación siempre en el pasado, y cuya estructura fundamental radica en la mezcla las artes marciales con la tragedia y la comedia. Acá, en estos dos últimos elementos, Zhang Yimou pudo ver unas enormes coincidencias con el primer film de los Coen, donde también la comedia y la tragedia se funden para formar una pieza extraña y fascinante. Sí, comedia y tragedia también hay en Blood Simple, y lo mismo en la ópera china. El lazo estaba establecido, y Zhang Yimou se permitió no sólo una versión sino también una fusión, como diciéndonos que la vida es una tragicomedia en todas partes. Esta fusión operística le permitió también al cineasta el despliegue cinematográfico y escénico. Bien sabemos que Zhang Yimou ha dirigido filmes muy sencillos como No one less (1999), pero que es más conocido por espectáculos visuales como Hero (2002), House of Flying Daggers (2004) o Curse of the Golden Flower (2006). Yimou se inició como director de fotografía y desde entonces su gusto por la luz y el escenario no ha disminuido. De hecho, fue el director principal de la ceremonia de apertura de las Olimpiadas de Beijing en 2008. En Sangre Simplemente Sangre, los escenarios, la escenografía, el arte está allí, en menor medida que sus filmes más grandiosos, sí debo decir, pero está. El desierto, los cielos, los planos generales, los contrapicados, algunos momentos ralentí nos hablan del virtuosismo del director, quien, sin embargo, se concentra en crear una adaptación llena de silencios, detallada, tensa, a manera de muy respetuoso homenaje a los Coen; si bien las variantes de la ópera china aportan uno que otro elemento distintivo como lo es la presencia de los cómicos estilo ch´ou, en este caso cómicos wuch´ou, que son cómicos malabaristas. Quizás la inclusión de este tipo de cómico haya sido el punto menos entendido por el público occidental. La comicidad que acá se representa es gestual, boba, esperpéntica (muy asiática), lo cual no deja de tener sentido, pues los personajes del film se mueven en un universo lleno de superficialidad, ignorancia y bajas pasiones. Son seres feos como fea es su alma, seres dominados por el destino cliché de aquellos que viven en el barro de la ambición, la avaricia, el sexo, la intolerancia, el odio e incluso el miedo y el peligro que lo acosa.

Sangre Simplemente Sangre, segundo film que Max nos trae este mes de diciembre dentro del ciclo Sentidos del humor. Disfrútalo este viernes 9 de diciembre.

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Comienza el ciclo Sentidos del humor Hombres de mentes

por max 1. diciembre 2011 10:34

 

El sentido del humor, muy pocos lo tienen, muy pocos los comprenden; este mundo está lleno de gente demasiado seria. El humor es crítica, es ataque, el arma de los débiles contra los poderosos. El humor es como aquel heraldo que iba diciéndole al oído del emperador romano: «recuerda que eres humano». Este mes, Max se complace en presentar, todos los viernes de diciembre, un ciclo de cinco películas sobre Los sentidos del humor. Son, a saber: Hombres de mentes (The Men Who Stares at Goats), Sangre simplemente sangre (A Woman, A Gun And A Noodle Shop), La calle del rey (King´s Road) Largando y escribiendo (A Mulher Do Meu Amigo) y Cheeni Kum.

Este viernes 2 de diciembre comenzamos el ciclo con Hombres de mentes (2019).

Desde hace años, décadas atrás, desde los tiempos de la Guerra Fría, se viene hablando de ciertos experimentos secretos de los gobiernos con respecto a los poderes paranormales. Uri Geller, aquel famoso mentalista que conmocionó una época con sus cucharas dobladas, aseguraba haber sido víctima de experimentos militares relacionados con sus supuestos poderes. (Por cierto, hay un film de televisión de Ken Russell, fallecido recientemente, titulado Mindbender, de 1996, que trata sobre Geller y tales experimentos militares). Se dice que los rusos fueron pioneros, por ahí han salido incluso a la luz pública algunas de las pruebas; nada que de manera conclusiva demuestre que la mente es capaz de telequinesis o telepatía, o de adivinación, o de matar con sólo la mirada. Científicamente, nada de esto ha sido comprobado. Jon Ronson, un intrépido periodista galés que acá ya hemos nombrado, realizó una investigación al respecto hace algunos años, de la que salió un libro titulado The Men Who Stare at Goats. Allí, Ronson no sólo investiga, sino que, con su estilo que tiene mucho del gonzo de Hunter Thompson, hace burla de los niveles del absurdo a los que pueden llegar este tipo de investigaciones. De hecho, el libro resultó tan bueno y divertido que luego el Canal 4 británico realizó una serie de tres documentales donde queda en evidencia esta tonta locura de la que estamos hablando. Pero el asunto no se quedó ahí, y en 2009 el libro pasa a la gran pantalla convertido en una comedia de ficción protagonizada por George Clooney, Jeff Bridges, Ewan McGregor y Kevin Spacey, y dirigida por Grant Heslov. Este es el primer largometraje de Heslov, con anterioridad había trabajado como actor y como sido guionista con Clooney. De hecho, junto a Clooney fue nominado al Oscar por el guión original de Good Night, and Good Luck (2005). Por supuesto, el promotor del proyecto Hombres de mentes es Clooney, quien gusta de producir proyectos siempre interesantes.

En la adaptación, bastante libre, pues se pasa del documento periodístico a la ficción, Ewan McGregor encarna a un Bob Wilton, un periodista que se va al lejano Iraq huyendo de sus problemas familiares, pero al mismo tiempo buscando demostrarle a su esposa que es todo un hombre. Allá, se encuentra con Lyn Cassady (Clooney), quien le confiesa que formó parte de un grupo de espías síquicos del ejército. Luego, la historia empieza a retroceder en el pasado para contar las peripecias delirantes de este grupo de hombres con supuestos poderes tales como la invisibilidad y el asesinato mental.

Hombres de mentes es una comedia llena de momentos absurdos tratados con elegancia, con arte cinematográfico, muy en la tónica de los hermanos Coen. Su sentido del humor apela a la inteligencia, y juega y se burla con gracia de esos otros sentidos, de los sentidos paranormales que tanto se dice han perseguidos los militares durante décadas.

Hombres de mentes, este viernes 2 de diciembre, dentro del ciclo Sentidos del humor, por Max.

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