Air Doll, o aire, amor y vida

por max 12. agosto 2011 08:36

 

Ya en este espacio escribimos sobre Air Doll de Hirokazu Koreeda. En esta oportunidad quiero agregar un par de cosas sobre el aliento vital y el amor. En Air Doll, Nozomi, la muñeca de aire hecha para el sexo, toma vida a través de un soplo de aire único, el que nace quizás del cuidado y la ternura de su dueño, que no sólo la usa para satisfacer su ansia sexual sino que la trata como un ser humano. Esa delicadeza, ese brindar amor, es fuente de vida.

Pero vamos a detenernos un momento en ese aliento, y para ello, acudamos a Barry Sanders en su libro Sudden Glory. Dice Sanders: «El aliento es el milagro básico de la vida. Circulando por todo el cuerpo, ha sido llamado de muchas maneras —prhana, spiritus, afflatus, pneuma, anima— pero cualquier sea el nombre, siempre ha estado relacionado a lo sagrado. Toda la civilización está montada sobre el aire, toda creación ha sido posible gracias al elemento más insustancial.» Nos recuerda Sanders que en la tradición judía y cristiana el aliento de Dios es sagrado. En el cristianismo, Dios castigó a Adán y a Eva y la humanidad entera reduciéndoles el aliento de vida. Una vez que ese aliento se retira del cuerpo, el hombre muere. El aliento, que fue apenas prestado, asciende a su lugar original, junto a Dios. El aliento es alma. Como se ve, no es cualquier cosa el aliento, no es cualquier cosa el aire. En algún momento de la historia, con el Nuevo Testamento, al aliento de vida (el alma) se une la profunda convicción del amor cristiano. El amor como elemento salvador, y por lo tanto, también de vida. El amor y el aire han quedado indefectiblemente unidos.

El amor, por su parte, es la afirmación de la existencia. El hueco de la vida, del día a día, la repetición constante, el sinsentido cotidiano, se llena con amor. El amor afirma la existencia propia y la del otro, el amor te saca de la masa y te singulariza. Dice Fernando Savater en Invitación a la ética: «No hay amor universal, no puede haber nada de genérico en el amor». Así, el soplo del amor otorga vida, tal como le ocurre a la muñeca Nozomi (interpretada por la actriz Bae Doona) en el film de Hirokazu Koreeda. La muñeca, ya singularizada del resto de las muñecas, cobra vida y empieza a sentir curiosidad por el mundo. Pero el mundo está vacío, la gente está vacía. Todo es masa, falta amor, falta el amor en el otro. La singularización no está completa. Así, Nozomi sale a recorrer el mundo, y finalmente, se reconoce y reconoce a alguien. Allí empieza Nozomi a sentirse realmente viva. El amor se convierte entonces en un vigor. Cito Goethe citado por Savater: «Sentirse amado da más fuerza que sentirse fuerte.» Esa fuerza es la vida, es lo que hace que la muñeca se vuelva cada vez más humana. Este film de Koreeda, nos lleva sin duda a preguntarnos, por las razones de la vida, por las razones del amor. Para cerrar, dejo esta frase de Stendhal, que aplica perfecto para Nozomi: «sentir el placer de ver, tocar, conocer con todos los sentido, lo más cerca posible, un objeto amable y que nos es amable». Nozomi, sin duda, es un objeto amable que toca y es tocado, que ve y que es mirado. Y tal como dice Savater, «objeto amable» sólo puede ser propiamente una persona. Nozomi, más que un objeto, es una persona.

Air Doll, disfrútala el domingo 14 de agosto. Descubre Max.

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