Tercera semana llena de películas de Cannes en Max

por max 20. mayo 2013 05:40

 

Y entramos en la tercera semana de mayo celebrando el festival de Cannes en Max. ¿Cómo lo hacemos? Pues pasando un mes completo de programación con películas que han tenido éxito en Cannes.

 

Para este lunes 20 de mayo tenemos Atormentado (Take Shelter, 2011), el segundo film del cineasta Jeff Nichols, donde un refugio anti tormentas se convierte en la imagen central de un thriller que podríamos llamar independiente y de autor. El refugio anti ciclón es la obsesión central de Curtis (Michael Shannon), un obrero de Ohio con una hija sordomuda y con una estabilidad económica estable mas no óptima. Cierto día, Curtis comienza a tener visiones y sueños apocalípticos. Presiente que el mundo va a llegar a su fin, y comienza entonces a trabajar en el refugio, tomando prestado de donde no debe y a dedicarle más tiempo del necesario a su construcción. Curtis termina perdiendo su trabajo y su estabilidad mental, estabilidad que además viene defectuosa por herencia. Con un estilo de dirección muy autoral, muy de cine sin presiones hollywoodenses, Nichols va construyendo con silencios, tensiones y delicadeza una historia cargada de electricidad, de dientes apretados pero al mismo tiempo profundamente dramática. Atormentado ganó en Cannes tres premios: El premio de la Semana de la Crítica, el FIPRESCI, y el SACD a mejor película.

 

 

El martes 21 retransmitiremos El niño de la bicicleta (2011), película escrita y dirigida por los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne (Rosetta, Lénfant). Esta magnífica historia que ya tuvimos oportunidad de ver la semana pasada cuenta la historia de Cyril (Thomas Doret), un niño de 12 años que, al haber sido abandonado por su padre en un hospicio, busca escapar para reencontrarse con él y ganarse su «respeto». En el camino, ya lo sabemos, una agradable muchacha se convertirá en la vía para sacar las oscuridades y para intentar buscar un poco de felicidad. El niño de la bicicleta recibió el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.

 

 

El miércoles 22, contaremos con El mar amarillo (2010), el segundo largo de Na Hong-jin (The Chaser). La cinta se desarrolla en la ciudad de Yanji, sita entre Corea del Norte, China y Rusia, y donde una buena parte de la población vive de actividades ilegales. Allí se mueve un taxista de nombre Gu-nam, quien debe pagar una deuda que ha contraído con la mafia. Se comprometió a vivir como esclavo a cambio de que su mujer pudiera llevar una vida mejor en otra parte, que en este caso, Corea del Sur. Desesperado porque su deuda le ha de tomar años, consiente pagar todo con una sola acción: cruzar la frontera de Corea del Sur y asesinar a una persona. Pronto se encontrará atrapado en medio de una conspiración que intenta cubrir un vórtice de traiciones y mentiras al descubrirse como sospechoso de un asesinato que no cometió. Será perseguido por un policía que tiene que ver con todo el conflicto y por un peligroso asesino de la mafia. El mal amarillo estuvo nominado dentro al premio Un Certain Regard.

 

 

El jueves 23, nos llegará Una historia violenta (2005), del difícil David Cronenberg, un director nada complaciente, duro de clasificar, que ha producido una gruesa muestra de cine oscuro, crudo, fantasioso, retorcido y en ocasiones perverso. Esta vez Cronenberg nos trae una historia pequeña, realista, sin aparataje fantástico y sin tanto predominio del vicio por la carne (típico de Cronenberg). Se trata también de un thriller con mucho estilo autoral, protagonizado por Viggo Mortensen. Mortensen interpreta a Tom Stall, un hombre tranquilo de un pequeño poblado, que vive con su esposa (María Bello) y sus hijos. Un día, Stall impide un robo y esto lo lleva a convertirse en héroe local. La prensa, la televisión harán su trabajo, y pronto, gente extraña empezará a rondar el sitio. Stall tiene un pasado y deberá pagar. Ed Harris y William Hurt completan el excelente reparto. Una historia violenta se mueve con tranquilidad, con fría pasión para ir tejiendo este thriller dramático (y autoral), muy desgarrador, muy de choque. La cinta de Cronenberg estuvo nominada a la Palma de Oro.

 

Cantidad con calidad, en este mes de mayo, dedicado totalmente Cannes. Lo mejor del cine internacional, el mejor arte en mayor cantidad. ¿Qué ves cuando ves Max?

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Cantidad con calidad de Cannes en Max

por max 16. mayo 2013 13:12

 

 

La semana de Cannes no se detiene (mucho menos el mes) y para este fin de semana, viernes 17, sábado 18 y domingo 19, Max nos trae más de lo mejor de Cannes, al tiempo que el festival 2013 se lleva al cabo. Nosotros, en nuestro ciclo, que dura todo el mes, tendremos para finalizar la semana:

 

Viernes 17: Tournée (2010), dirigida por el aclamado actor Mathieu Amalric (Le scaphandre et le papillon), quien para este proyecto detrás de la cámara, se afanó en esta cinta mitad documental y mitad ficción, pues la historia gira en torno a unas artistas de una especie de neo-burlesque americano que van presentándose y recorriendo los caminos de Francia y sus ciudades portuarias. Las intérpretes del film sobre realmente divas del género, Mimi Le Meaux, Kitten, Dirty Martini, Julie Atlas Muz, Evie Lovelle and Roky Roulette son sus nombres. Pero no sólo las intérpretes son reales, sino que la presentaciones también lo son. Así, Amalric va uniendo, tejiendo, la ficción y la realidad para regalarnos este film realmente fascinante, que nos descubre caras de un mundo que pocos conocemos y que tanto atrae; se trata, literalmente, de los bastidores del burlesque. Tournée, esta particular road movie de cabarets, obtuvo el premio Fipresci, y su director obtuvo el premio a Mejor Director.

 

 

Sábado 18: Año Bisiesto (2010) del canadiense nacionalizado mexicano Michael Lowe. El film se centra en la historia en Laura (Mónica del Carmen), o más bien en la vida silenciosa pero volcánica de esta muchacha de 25 años, periodista, original de Oaxaca y que se ha ido a vivir sola a Ciudad de México, donde, fuera de su trabajo, se entrega a relaciones pasajeras de apenas unas horas con los hombres que va encontrando en su camino. De alguna manera, Laura está muerta a pesar de la intensidad de estos encuentros. Al parecer, necesita algo más, una mayor excitación para realmente sentirse viva, y es allí donde se encuentra a Arturo (Gustavo Sánchez), quien la hará hurgar en su pasado, en su historia (relacionada con febrero), en sus culpas y dolores, pero sobre todo, en sus más profundas pulsiones de placer y de muerte.

 

 

Domingo 19: El niño de la bicicleta (2011), una película escrita y dirigida por los excelentísimos hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne (Rosetta, Lénfant). Cyril (Thomas Doret), un niño de 12 años encuentra apoyo en una mujer (Cécile de France) después de escapar —en repetidas ocasiones— de una casa de cuido donde su padre lo ha abandonado. Cyril se propone encontrar a su progenitor y además anhela su aceptación, pero en sus idas y venidas conoce a Samantha, una joven peluquera que le permitirá entrar en su casa y en su vida, y que lo ayudará a superar la violencia y la oscuridad que a él le rodean. Una cinta de luz de verano, de cuento de hadas, donde también las oscuridades acechan, como en todo cuento de hadas. El niño de la bicicleta recibió el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.

 

Todavía quedan películas, todavía queda cantidad con calidad, en este mes en el Max le dedica toda su programación al festival de Cannes. Mantente con nosotros.

 

Más cine, más calidad, más Cannes. ¿Qué ves cuando vez Max?

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Cannes y más Cannes en Max

por max 13. mayo 2013 10:36

 

Max sigue demostrando que su cantidad no está reñida con su calidad. En mayo, todo el mes de mayo, mejor dicho, es de películas que han ganado o han causado gran revuelo en Cannes. El lunes 13, el martes 14, el miércoles 15 y el jueves 16 tendremos:

 

Lunes 13: Las acacias (2011), primer largometraje de Pablo Giorgelli, drama que rueda por la carretera para contarnos una historia de crecimiento interno. Sin estridencias, sin grandes movimientos de cámara, con silencios, gestos y expresiones de rostro, Giorgelli nos presenta a un callado conductor de camión (Germán de Silva) que lleva desde Paraguay a la Argentina a una mujer y su hija (Hebe Duarte y la bebita Nayra Calle Mamani). En este mínimo planteamiento, se centra Giorgelli para confrontar los mundos de los personajes. La mujer que abre el hombre, el hombre que se abre ante la mujer, la carretera como matraz alquímico, las puestas del sol, el paisaje, el camino incesante. Las acacias obtuvo el premio de la Cámara de oro en Cannes.

 

 

Martes 14: Le Havre (2011), drama de Aki Kaurismäki que regresa para que lo disfrutes de nuevo o lo veas por primera vez, si es tu caso. Marcel (André Wilms), un escritor mayor, derrotado por sus sueños, vive en Le Havre haciendo de lustrabotas. Cierto día conoce a un niño, Idrissa (Blondin Miguel), inmigrante ilegal, y entonces Marcel decide ayudarlo, pasando incluso por encima de la ley e involucrando a una cantidad de personas de aquella ciudad portuaria. Le Havre recibió el premio FIPRESCI (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica) y el premio del Jurado Ecuménico.



Miércoles 15: Route Irish (2010), film donde el británico Ken Loach se lanza por los abismos de la guerra y se hace de un formato muy hollywoodense para adentrarse en el misterio de una muerte, detrás de la que hay una aparente conspiración que tiene que ver con sectores privados se seguridad involucrados. Realista, sin sentimentalismo, acusador, Loach rasga la cortina y se asoma a los predios de las compañías de seguridad británicas que operaron en Iraq, meras máscaras privatizadas del mundo mercenario. Route Irish fue nominada a la Palma de Oro en 2010.

 

 

Jueves 16: Taxi Driver (1976), uno de los filmes fundamentales del cine norteamericano, mundial, y de su director Martin Scorsese. El film reviste especial importancia para aquel cine que se alzó a finales de los sesenta y principio de los setenta por encima de las cenizas de un Hollywood apoteósico pero ya gastado. Entre esos nuevos directores se encontraban Coppola, Scorsese, Spielberg y George Lucas, entre otros. De hecho, sería Coppola, quien en 1974 ganaría la primera Palma de oro para esta nueva camada de directores. Dos años después, sería Scorsese, con Taxi Driver, quien demostraría casi en fila que la nueva ola de directores estadounidenses había llegado para quedarse. Pero no sólo se había asentado nuevos directores con nuevas ideas (la soledad desoladora de un taxista en la urbe de la perdición, su locura, su paradójica transformación en insólito héroe), sino también grandes actores, como Robert De Niro en el rol del solitario Travis Bickle. Taxi Driver, una obra maestra que, sin duda, debía llevarse, y se llevó la Palma de Oro en Cannes.

 

Sigan conectados al blog de Max, que en el transcurso de la semana hablaremos de lo que nos tiene el canal Max preparado para, nada más y nada menos, que el viernes, y el sábado y para su estreno del domingo.

 

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Segunda semana llena de películas de Cannes, celebrando el Festival 2013 en Max

por max 6. mayo 2013 10:39

 

 

Mayo es Cannes, mayo es totalmente Max, como tú lo quieres, como a ti te gusta. Esta semana continuamos con películas con el sello Cannes, todos los días, y la semana que viene también, todos los días… el mes entero. La mejor calidad, en este caso, está también en la cantidad. Así es mayo en Max.

 

Este lunes 6 de mayo abrimos con la comedia La fuente de las mujeres (2011) del cineasta franco-rumano Radu Mihaileanu (Live and Become, The Train of Life, The Concert), film que actualiza a la figura de Lisistrata y le pone el nombre y la belleza de una joven musulmana de algún poblado entre África y el medio oriente. Leila (Leïla Bekhti) harta de tener que llevar ella misma y todas las mujeres del poblado el agua de un pozo a sus hogares, deciden declararse en abstinencia sexual hasta que los hombres colaboren. Nada más, nada menos que nada de sexo hasta que los hombres se dejen de tonterías. Radu Mihaileanu fue nominado a la Palma de Oro en 2011 por esta conmovedora y al mismo tiempo profunda comedia.

 

 

El martes 7 retransmitimos Tatsumi, si te perdiste el estreno, o quieres volver a ver la recreación en dibujos animados de parte de la vida de Yoshihiro Tatsumi, el maestro creador del estilo gekiga dentro de la vertiente del manga japonés. Tatsumi fue nominada al premio de Un Certain Regard en 2011.

 

 

El miércoles 8, del mexicano Alejandro González Inárritu, Biutiful (2010). Inárritu quien viene sin duda cosechando éxitos para México desde hace rato, obtuvo la nominación para la Palma de Oro, y le dio el español Bardem, por su interpretación del extraño, violento y conmovedor Uxbal, el premio a mejor actor.


 

El jueves 9, se abre con Outrage (2010), del violento y al mismo tiempo estilizado cineasta Takeshi Kitano, multifacético, carismático y excelente guionista y director. Mafia, corrupción, sangre, muertes, traiciones, eso es Outrage, pura furia de la buena, pura crueldad artística. Kitano estuvo nominado a la Palma de Otro por Outrage ese mismo año de 2010.


 

El viernes 10, El Quinteto de la muerte (The Ladykillers, 2004), magnífica comedia de los hermanos Coen, encabezada por Tom Hanks, como un muy encantador profesor de música que al final termina siendo todo un maleante… algo particular, eso sí, o digamos, más bien, no muy abominable y sí más bien felizmente gandul. Esta versión de El Quintero de la muerte (la original es de 1955, está dirigida por Alexander Mackendrick, y cuenta con Peter Sellers y Alec Guiness en su múltiple reparto), obtuvo el premio del jurado, y los hermanos Coen, la nominación a la Palma de Oro.


 

El sábado 11, le toca a My Joy (2010), del director ucraniano Sergei Loznitsa, un film dramático y crudo que nos muestra a un hombre común, Georgy (Viktor Nemets), lanzado a la carretera como conductor de un camión. En el camino, el personaje se irá encontrando con la oscuridad, la corrupción y la miseria humana; policías corruptos, campesinos crueles, una prostituta menor de edad. A esto, se sumará la pérdida de la memoria del personaje, de quien conocemos muy poco. Con My Joy se hacen patentes los rastrojos del mal soviético que carcomió (y que sigue carcomiendo) el alma de los hombres; toda una crítica a los poderes, a los sistemas de gobierno sumidos en sus propias miserias.

 

 

Y el domingo 12, Max nos trae Le Havre (2011), del muy laureado, afamado y admirado (mucho en festivales), Aki Kaurismäki. El film nos presenta a un escritor ya mayor y derrotado por sus sueños de nombre Marcel (André Wilms), quien se ha ido a Le Havre a vivir de lustrabotas. Su vida permanece soportada sobre los hilos de una tranquilidad por él anhelada, hasta que un día conoce a un niño, Idrissa (Blondin Miguel), quien está de inmigrante ilegal. Marcel decide entonces ayudarlo, pasando incluso por encima de la ley e involucrando a una cantidad de buenas personas de aquella ciudad portuaria. Le Havre recibió el premio FIPRESCI (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica) y el premio del Jurado Ecuménico, creado en 1974 por directores, actores y cineastas en general de origen católico.

 

Una semana llena de calidad, una semana totalmente Cannes que forma parte de un mes totalmente Cannes. Lo mejor del cine internacional, el mejor arte, incluso, en mayor cantidad. ¿Qué ves cuando ves Max?

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Mayo es de Cannes, en Max

por max 2. mayo 2013 11:58

 

Este es el afiche de la edición número 66 de Festival de Cannes que se celebrará entre el 15 y el 26 de mayo. En el afiche están Paul Newman y su esposa, Joanne Woodward, en una escena romántica del filme A New Kind of Love, dirigida por Melville Shavelson en 1963. Según los organizadores del festival, dicha escena, dicho afiche «encarna a la perfección el espíritu del cine».

En el jurado de este año se encuentran Steven Spielberg, como presidente, Nicole Kidman, los directores asiáticos Ang Lee y Naomi Kawase, el actor Christoph Waltz, la actriz india Vidya Balan, el director francés Daniel Auteuil, la directora británica Lynne Ramsay y el cineasta rumano Cristian Mungiu. Kim Novak será homenajeada, en vista a la renovación de la cinta Vértigo, y habrá 20 películas en competencia por la Palma de Oro. Allí tendremos en la carrera, a directores de la talla de Ethan y Joel Coen, Takashi Miike, Francois Ozon, Alexander Payne, Roman Polanski, Steven Soderbergh y Paolo Sorrentino entre otros.

Y así, en mayo, Max se suma a la emoción de unos de los festivales de cine más importantes del orbe, y esa emoción es tal que, por cada día de mayo, Max nos trae una película que ha tenido que ver directamente con el festival de Cannes, tanto en lo que respecta a premio o nominación. Para esta semana del 01 al 5 de mayo el programa es el siguiente:

 

También la lluvia (2010), film español dirigido por Icíar Bollaín, por el que Gael García Bernal obtuvo el Trofeo Chopar 2003 como Revelación Masculina.

Para el jueves 2 de mayo:

Bird, aquel excelente film de dirigido por Clint Eastwood que retrata la vida del gran jazzista del saxofón Charlie Parker, interpretado por un brillantísimo Forest Whitaker. Tan brillante fue que se llevó, en 1988 el premio a Mejor Actor en el Festival. Clint Eastwood, cabe destacar también fue nominado a Mejor Director.


 

Seguimos al viernes 3 con el drama del director rumano Catalin Mitulescu:

Loverboy (2011), la historia de Luca (intepretado por George Pistereanu), un seductor joven rumano, proxeneta de los bajos fondos que a ratos nos recuerda a aquel señor Ripley de Patricia Highsmith, pero sin sofisticación, sin elegancia y sí, en el caso de Luca, muy autodestructivo en su desolado e imposible romance con Veli (Ana Condeescu), una chica extraña, surgida entre la niebla de sus novias prostitutas y quien podría cambiarle la vida, para bien o para mal. Ya lo sabemos, el cine que está haciéndose por aquellos lados es, desde hace rato, nada condescendiente, y muy crudo, muy fuerte. Loverboy estuvo nominada en la categoría Un Certain Regard, una sección del festival donde entran los jóvenes talentos con propuestas innovadoras.

 

 

Damos el salto al sábado 4, donde contamos con la cinta italiana de Daniele Luchetti:

La Nostra Vita (2010), drama que se mueve en un mundo en el que se ha perdido lo más preciado y donde Claudio (Elio Germano), un simple trabajador de la construcción y a su vez padre sumido en su soledad de viudo, tomará el camino de las oscuras negociaciones, de los silencios y la conciliábulos a la búsqueda de superar esa desafortunada realidad que lo aplasta, que lo ha golpeado con la muerte, que lo ha metido de lleno en el desespero de la clase media de los suburbios de Roma. Con cámara en mano, y haciendo uso de las contradicciones del alma, casi en un arranque de cine documental, Luchetti (Il portaborse, My Brother Is an Only Child, It's Happening Tomorrow) parte una lanza por el amor, la paternidad y la corrupción humana. La excelente y poderosa interpretación de Elio Germano en La Nostra Vita le granjeó el Premio a Mejor Actor.

 

 

Y ya cerramos la semana con un absoluto estreno de primera categoría. Este domingo 5 tendremos:

Tatsumi (2011), la recreación en dibujos animados de parte de la vida de Yoshihiro Tatsumi, el maestro creador del estilo gekiga dentro de la vertiente del manga japonés. En 1957, Tatsumi comenzó a concebir historias maduras con un estilo de trazado menos infantil, que buscaban darle un nueva visión al manga que se había producido hasta entonces. El director de Singapur, Eric Khoo, nos trae no un documental sobre el maestro, sino un film de ficción, ya se dijo, animado y basado en A Drifting Life, la autografía gráfica de 800 páginas escrita del mismo Tatsumi. Con diálogos en japonés y animación realizada en Indonesia, la historia nos lleva en especial, por los inicios de Tatsumi en el mundo del manga en el Japón de la posguerra. Están también allí la importancia de la figura del otro maestro, Osamu Tezuka, y los primeros intentos del joven Tatsumi de trabajar con un estilo diferente, que luego se daría a conocer como gekiga, o cómics para adultos, pero no por el contenido sexual o de lenguaje, como podrían decirnos en la tv, sino porque Yoshihiro Tatsumi trató otros temas, como por ejemplo, la situación del Japón tras la Segunda Guerra. Tatsumi fue nominada al premio de Un Certain Regard en 2011.

 

    Una semana para disfrutar, una semana magnífica que apenas da inicio a todo un mes de filmes con el sello del Festival de Cannes. Todo mayo, todo Cannes, en Max.

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I Am Bruce Lee, o la leyenda enigmática

por max 26. abril 2013 06:34

 

Se ha escrito tanto, se ha dicho tanto sobre Bruce Lee, que acá estas líneas están sobrando. Bruce Lee murió joven, y como todo grande que muere joven, ha alcanzado, simple y genialmente, el grado de icono cultural. Eso es, un icono de la cultura: el más grande de todos los expertos en artes marciales, aquel que existió antes que todos los demás, en otro tiempo que no es nuestro tiempo. Bruce Lee ES el maestro joven, atlético y sereno. En él se centra la acción, la juventud y el alma. Lee es equilibrio. Pero también es puente. Puente entre los misterios de oriente y nuestro mundo occidental. Él, oriundo de San Francisco, introdujo las artes marciales en nuestros predios, y al mismo tiempo, se llenó de los pensadores de este lado del orbe. Estudió el pensamiento de los taoístas y del zen, pero también estudió filosofía en la Universidad, donde se acercó a los portentosos Hegel, Spinoza e incluso a Krishnamurti. Al mismo tiempo, Lee practicaba el Wing Chun Kung Fu, y por ese camino llegó a crear sus propio estilo, el Jeet Kune Do, o «el camino del puño interceptor». Mucho más se puede decir de Lee. Su vida es un gran misterio. Se dice que en Hong Kong, durante su juventud, se dedicó a la delincuencia; se dice que estuvo muy cerca o que perteneció a la mafia china. Quién sabe. Lee siempre ha sido un enigma. Los chinos en general son un enigma.

Este mes, Max nos presenta un documental que aparta, de manera fresca, amena, incluso divertida, algunos de esos velos que cubren la leyenda. Se trata de I Am Bruce Lee (2012), un trabajo que corre bajo la dirección de Pete McCormarck, director y cantautor de origen canadiense, quien dirigiera en 2009 el documental Facing Ali, y que trataba, por supuesto, sobre el gran boxeador Muhammad Ali.

I Am Bruce Lee nos presenta entrevistas con la esposa de Lee y otros miembros de su familia, con ex colegas, dobles, estudiantes de artes marciales de nuestros días y, no podían faltar, con los más extremos fanáticos del hombre. Todo este material de entrevista se une a una buena cantidad de magníficas escenas de sus películas, que en estas reposiciones sirven para explicarnos asuntos que de otra manera no nos hubiéramos enterado. Un documental que se deja llevar, divertido y ameno, este documental sobre una de las leyendas más enigmáticas de la cultura mundial.

I Am Bruce Lee, este domingo 28 de abril. Pasión, espíritu, leyenda. ¿Qué ves cuando ves Max?

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Almanya, Bienvenidos a Alemania, o el retorno y la identidad

por max 25. abril 2013 03:23

 

De la alemana de origen turco Yasemin Samdereli, primeriza directora en la gran pantalla —pues ya había hecho películas para la televisión— Max nos trae Almanya, Bienvenidos a Alemania (2011), una comedia que estuvo presente en la Berlinale, y que se llevó por allá los premios por mejor guión y mejor film. Almanya, Bienvenidos a Alemania es una vuelta a los viajes migratorios, una vuelta, en el sentido amplio de la palabra, pues plantea más bien la posibilidad del retorno a la patria de una familia turca residenciada en Alemania por 45 años. Pero también, por otro lado, existe otro retorno: el retorno de la memoria, el flashback a la odisea del que sale de su país en busca de una mejor vida.

En el film, quien desea volver es un hombre de setenta años, Hüseyin Yilmaz (Vedat Erincin). Es él quien anuncia a su familia que se ha comprado una casa en Turquía y que por fin pueden volver. Ese por fin volver que acá nombro no recorre, por supuesto, el sentir de todos los miembros de la familia, menos de los más jóvenes, cuya identidad no se relaciona en lo más mínimo con Turquía. Aunque, cabe decir, ni para los primeros en llegar hace 45 años ni para los que nacieron en Alemania, el asunto ha sido fácil. Siempre serás en extranjero fuera de tu país. Vayas a donde vayas. Así, este film simpático, humorístico, a ratos grotesco y a ratos conmovedor nos plantea un presente que es una posibilidad de vuelta a la tierra perdida, pero también una vuelta a la historia familiar, lo que lo convierte en una especie de juego de nostalgias (complaciente para algunos críticos), y en un aparato de mirada conciliadora, para nada tremendista pero sí ligeramente crítica. La identidad, la integración, la lucha por dejar de ser un bárbaro, un bruto, un despojado en medio de la adversidad del recién llegado y la profunda incomprensión hacia el otro en un país que sin embargo abre sus puertas… eso es Almanya, Bienvenidos a Alemania.

Recuerda, Almanya, Bienvenidos a Alemania, este viernes 26 de abril. Inmigrantes, comedia, crítica, integración. ¿Qué ves cuando vez Max?

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Cerramos el ciclo del libro a la gran pantalla con dos filmes de Shakespeare

por max 24. abril 2013 09:12

 

 

Este jueves concluye el ciclo del libro a la pantalla con uno de los más grande autores de la literatura universal y dos de sus obras. Estamos hablando de Shakespeare y de Hamlet y Otelo. Desde temprano, podremos disfrutar de un film detrás del otro, de una pasión detrás de la otra. Porque con Shakespeare, uno nunca tiene suficiente.

La golosina comienza con una de las mejores adaptaciones que se han hecho de Hamlet, la espectacular cinta dirigida por el cineasta y gran actor irlandés Kenneth Branagh, quien además encarna al enloquecido vengador de nuestros tormentos. Y es que nadie mejor que Branagh para trabajar con Shakespeare. Apenas a sus 23 años, una impecable interpretación de Enrique V para la Royal Shakespeare Company lo catapultó como nuevo talento de la escena británica. También con su compañía Renaissance, fundada en 1987, obtuvo las mejores críticas gracias a la adaptaciones de de Mucho ruido y pocas nueces y del mismísimo Hamlet. La prensa llegó a etiquetarlo como «el nuevo Olivier», excelso actor a quien recordamos como uno de los más grandes intérpretes de Shakespeare. Por este camino, Branagh nos entregará, muchos años después, en 1996, una nueva interpretación y dirección de Hamlet, pero esta vez para la gran pantalla. Enorme en su ambientación, fiel a los parlamentos, magníficamente actuada, no se sienten, no pesan los 242 minutos que dura el desarrollo de la venganza del enloquecido Hamlet. Excelentes las actuaciones del mismo Branagh, de Kate Winslet en el rol de Ofelia, de Richard Attenborough, Billy Crystal, Robin Williams, Jack Lemmon, Charlton Heston, Gerard Depardieu y Judi Dench, entre otros tantos.

 


Y como, tal cual dije por allá arriba, uno nunca con Shakespeare tiene demasiado, a continuación de Hamlet podremos disfrutar de Otelo, film de 1995 dirigido por el británico Oliver Parker e interpretado por Laurence Fishburne, Irène Jacob y Kenneth Branagh. De Parker, este sería su primer film como director, cuya adaptación en guión también contaría como su primera. No obstante, como actor, el recién estrenado cineasta tenía para aquel momento más de una década en ejercicio. Había actuado en varias series de televisión, donde cobraba especial énfasis lo policial y lo detectivesco (un par de roles incluso en largos inspirados en Agatha Christie), así como también en películas del maestro del terror Clive Barker. No podíamos suponer que su primera cinta iría sobre Shakespeare, aunque más adelante en su carrera se dedicaría a adaptar varias obras de teatro, pero no de Shakespeare, sino de Oscar Wilde. Con todo, su Otelo es una pieza contundente, un thriller marcadamente sexual, muy centrado en la fuerza de las actuaciones. Si bien el personaje de Otelo es una marioneta del engaño y de los falsos celos, el magitral Fishborne le aporta una potencia sexual avasallante, que se enfrenta muy bien a los movimientos y las envidias rastreras del terrible Yago, quien cae en manos, nada más y nada menos que del ya anunciado Keneth Branagh, quien es, aquí lo digo si ya no lo dije, uno de los más grandes actores vivos del cine mundial.

Ya sabes, este jueves cerramos el ciclo de historias que nacieron en el libro y dieron el salto a la gran pantalla con dos películas, Hamlet y Otelo, inspiradas en el magnífico William Shakespeare. Quien se lo pierda, mucho pierde.

Pasión, venganza, celos, locura, el mejor teatro del mundo, las mejores versiones cinematográficas. ¿Qué ves cuando ves Max?

Life During Wartime, o la sátira triste diez años después

por max 19. abril 2013 05:30

 

Un año antes de que saliera American Beauty (1999) de Sam Mendes, ese film que mostraba las oscuridades de una familia norteamericana de los suburbios, estuvo dando vueltas por los festivales de cine y luego por las salas especializadas con bastante éxito una cinta titulada Happiness. Su director, un tal Todd Solondz, había hecho una historia, una «comedia», también familiar, también de los suburbios, pero no había dejado muñeco con cabeza. Aquella cinta de feliz, no tenía nada. Al contrario, la desgracia, la soledad, la neurosis, la pedofilia, la infelicidad en general ocupaban cada segundo de aquel trabajo que no era, sin duda, para todo el mundo. Solondz demostraba una vez más que no era un dulcito. Lo había hecho ya en 1995 con Welcome to the Dollhouse, otra comedia (comedia siempre desde la perspectiva del director) también muy ruda sobre una niña de esas tantas que padecen maltratos en sus aulas y en sus casas. Este segundo film de Solondz fue un éxito absoluto en Sundance y se llevó el premio del Gran Jurado; el tercero, es decir Happiness, obtuvo en Cannes el FIPRESCI. Así que, ya para 1998, Solondz se había convertido en una animal de festivales, en un gurú del cine independiente. Estos años, los noventa, eran los del furor de ese —llamado nuevo— cine independiente norteamericano, algo así como un cine de autor hecho por gente joven, cargado de la rudeza cool de los tiempos posmodernos, y que tenía su principal y más ferviente exhibición en el festival de Sundance.

El asunto es que Solondz se había hecho su espacio como director inteligente y mordaz. Era, como suelen lanzar por allí de buenas a primeras, una promesa. Pero Solondz no se dejó llevar, no acusó los abalorios del relumbrón. Ni tampoco salió corriendo a hacer más películas. Fue a su ritmo. De aquel momento hasta el 2011, ha dirigido cuatro largos más —cuatro comedias, aunque digamos mejor sátiras— que mantuvieron siempre la marca del espíritu crítico ante la sociedad norteamericana. De 2001 es Storytelling, un film hecho en dos capítulos («Fiction», y «Non-fiction»). En el capítulo «Fiction» nos muestra la vida de un escritor ganador de Pulitzer que usa su premio para conquistar alumnas, y en «Non-Ficition», nos presenta la filmación de un documental sobre un estudiante y sus familiares durante el proceso de aplicación para la universidad. De 2004 es Palindrome, un film que en su inicio se encadena con Wellcome to the Dollhouse, para luego tomar sus propios caminos, en esta historia donde una chica —de nuevo una chica— va del embarazo al aborto, y de un amante camionero a una institución que oculta a grupo de fanáticos asesinos de doctores practicantes del aborto. Sin duda, Solondz seguía por sus propios caminos de la incorrección. Su último film, de 2011, es Dark Horse. La expreisón dark horse se entiende por nuestros lados como oveja negra. En esta historia hay dos ovejas negras: Abe (Jordan Gelber) y Miranda (Selma Blair). Él es un gordo muy al estilo de George Constanza (¿recuerdas a Jason Alexander en Seinfeld?) que colecciona muñequitos y todavía vive en su cuarto de infancia; ella, pues ella tiene hepatitis B y también ha vuelto a vivir en su casa materna luego de romper con pareja de origen árabe. Por ahí va la cosa. Como se ve, Solondz tiene su universo, sus temas, sus personajes ya característicos. Esto queda aún más claro en el film que precede a su último trabajo. Estamos hablando de Life During Wartime (2009), una cinta que nos trae a las tres hermanas que originalmente aparecen en Happiness, para así pergeñar tres historias «femeninas». De cierta manera, Life During Wartime nos recuerda al Solondz que alguna vez siguió los pasos de Woody Allen (su primer trabajo, que data de 1989 y que se titula Fear, Anxiety & Depression tiene fuertes reminiscencias de Allen). Life During Wartime también retoma a Bill, el pedófilo de Happiness, esta vez ya fuera de la cárcel y a la búsqueda de su redención familiar. El rol que originalmente lo interpretara Dylan Baker, pasa en esta cinta a manos (o a cuerpo y rostro) de Ciarán Hinds, a quien recordamos mucho más claramente como el magnífico Julio César de la serie Roma de HBO. No obstante, lo que en Happiness resultó una dura sátira colmada de una oscura luz, en Life During Wartime tiene un tono de comedia melancólica y brumosa que no puede dejarnos de recordar que, precisamente, la cinta fue filmada luego de que la nación sufriera los atentados del 11 de septiembre. La visión de estas mujeres y de estas familias resulta otra, porque, pareciera que así lo piensa el director, estamos en un país ahora distinto. Queda claro, Solondz no está haciendo una secuela a lo Hollywood, Solondz está contando su mundo, que es diferente a hacer una secuela de Star Wars. Y a ese mundo, en estos tiempos, se agrega la melancolía de un país que sufrió un duro golpe. Con todo, los temas de Solondz están allí: pedofilia, violación, homosexualidad, perdón, familia, adolescencia y madurez, pero con un tono más político y al mismo tiempo más triste. Todo, diez años después, siempre es más triste.

Life During War Time, este domingo 21 de abril. Cine a autor, sátira, la sociedad contemporánea, crudeza. ¿Qué ves cuando ves Max?

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Tercer jueves de ciclo del libro a la pantalla, esta vez con Tokio Blues

por max 17. abril 2013 06:45

 

El incoloro Tsukuru Tazaki y sus años de peregrinación es el nombre de la recién salida novela de Haruki Murakami. La noche antes de su venta, decenas de personas hicieron colas en las librerías de Tokio, deseosos todos de ser los primeros lectores, los primeros compradores de los 600.000 ejemplares de la historia con que vuelve Murakami luego de una ausencia de tres años. Sus lectores necesitan con ansias el mundo Murakami, ese lugar de maravillas, de portentos, de imaginaciones delirantes, de dimensiones o lugares con sus propias reglas, que al mismo tiempo son alegorías y metáforas de la sociedad japonesa. De su nueva novela se dice que es un historia de pérdida y soledad, que tiene como gran escenario el tsunami que arrasó parte de Japón en 2011. Como sabemos aquel desastre trajo grandes preocupaciones y cuestionamientos por causa del daño que se produjo en los múltiples generadores de energía atómica que Japón mantiene. Murakami, férreo crítico de la utilización de la energía atómica (así sea con fines pacíficos), hace al parecer hincapié en el espinoso tema con su nueva novela. El título, como en muchas novelas del autor, anuncia ya ese temperamento lúdico y extravagante, fantástico y maravilloso que recorre sus novelas. Murakami es de ese tipo de escritores que se aleja de la tendencia realista de la literatura. Pero, paradójicamente (así está el mundo de loco), su novela más conocida, la que incluso ha sido llevada al cine, es su único trabajo dentro de la literatura realista. Claro, podríamos decir que llevar al cine una historia de Murakami es casi imposible, y si no imposible, sí por lo menos labor de un gran estudio de Hollywood. Pero más allá de eso, es muy cierto que una de las novelas más recordadas de Murakami es Tokio blues (Norwegian Wood), una historia donde no hay mundos paralelos, ni gente que habla con gatos, ni unicornios, ni chicas que duermen días enteros. Escrita en 1987, luego de un trabajo de corte marcadamente fantástico como El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas (1985), Murakami ofrece acá un drama realista de crecimiento, de madurez y de enfrentamiento con la muerte (a través del suicidio), con una fuerte presencia de la locura, el amor y el sexo en la etapa juvenil. En alguna ocasión declaró el mismo autor que nunca ha tenido interés en escribir novelas de corte realista, que esa escritura le aburre, pero que decidió, aunque fuese una vez, escribir una. Tokio blues es el resultando, «un simple experimento», tal como declaró.

Por supuesto, una novela de estas características es pasto perfecto para los realizadores de un cine más sesudo, reposado y artístico. Y para nada extraña que el laureado director de origen vietnamita Tran Anh Hung (The Scent of Green Papaya, Cyclo, I Come with the Rain), haya realizado la versión cinematográfica. Tokio Blues (Noruwei no mori, 2010) capta con sutileza ese cierto tono proustiano de la obra (partimos de un recuerdo, de una canción —de los Beatles— que hace viajar en el tiempo a su protagonista Toru Watanabe), cargándola de un poder visual y de una luz donde los personajes entran y salen de sus oscuridades en una búsqueda desesperada de felicidad o de sentido de vida. Ese recuerdo de Watanabe nos lleva a este micro universo íntimo donde el dolor de la muerte se convierte en la gran sombra, incluso en el ralentizado motor de la juventud y del crecimiento de sus personajes.

Tokio Blues, continuando con el ciclo del libro a la pantalla, este jueves 18 de abril. Literatura, cine, juventud, suicidio, crecimiento. ¿Qué ves cuando ves Max?

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